Itinerancia Bogotá-Cali (Noviembre 2012 a Enero 2013)

NOVIEMBRE 22 A ENERO 13

EXPOSICIÓN Y PUBLICACIÓN
El Tratamiento de las Contradicciones

Museo La Tertulia

 
Artista: Víctor Albarracín

Curaduría: Juan Sebastián Ramírez

Inauguración: Noviembre 22, 7:00 PM

 
Sobre el tratamiento de las contradicciones:
una propuesta de exhibición artística que, como me suele ocurrir, no resultó ganadora

Mi nombre es Víctor Albarracín y soy un hijueputica más de la escena artística bogotana. He criado algo de fama y visibilidad en el curso de la última década por cuenta de una larga serie de peleas en las que me he metido –con personas e instituciones distintas– motivadas por cosas tan variadas como una decana inepta y corrupta, el cierre de una sala de exhibición y el posicionamiento de otra a manos de una institución post-fascista o por un Salón Nacional de Autistas-Turistas, etcétera. Por otro lado, soy el típico iluso que se presenta a cuanta convocatoria abren esas instituciones con las que, coincidencialmente, me he peleado, resultando siempre que, coincidencialmente también, no he pasado a ninguna de ellas (tengo una carpeta llena de pedeefes con proyectos frustrados en el computador) y, en consecuencia, ya para terminar, he construido mi “carrera artística” gracias a los amigos, conocidos, fans y lagartos que me han invitado a participar de sus exposiciones y de sus proyectos. Ya que mi papel ahí se ha limitado a hacer las maricaditas que me han invitado a hacer, mi “obra” se compone de una serie bastante ecléctica de cadáveres dispersos, incluyendo videos, performances, intervenciones públicas, dibujitos colorinchudos, conferencias, conciertos, panfletos, cedés de música y papelitos pegados en las paredes que han hablado de cosas tan opuestas como Dios, la escena alternativa bogotana, Jaime Cerón, un espacio independiente sin plata, el fracaso, las familias de nuestros dirigentes culturales, el terrorismo, la guerra en Colombia, la deconstrucción en el seno de la noción kantiana de “Universidad”, el uso de subfrecuencias sonoras con fines de tortura, el cuaderno de apuntes como espacio terapéutico, el dibujo alienado, etcétera.

A mi ya dispersa “obra”, se suma el hecho de que, además de “artista”, he sido o sigo siendo para sobrevivir: diseñador de publicaciones, corrector de estilo –de odontología, de filosofía, de bioética, de estudios ambientales, de historia y de un etcétera bastante largo–, traductor, cantante de rock, crítico de arte, curador, cuentista, columnista de revistas culturales, “gestor independiente”, “negro” literario, profesor universitario, realizador de televisión, librero y algunas otras cosas con las que no quiero seguir agobiándolos.

El hecho es que, creo, hago muchas cosas y esas cosas, a pesar de su aparente dispersión, están hiladas entre sí por la pura contingencia de que he sido yo quien las hizo, o quien no las hizo, pues hay muchas de ellas que son tanto o más importantes que las que sí hice, ya que delatan un punto que me interesa y es el hecho de no haberlas llevado a la práctica por la simple decisión de terceros que han impedido que esas cosas vean el sol por ser yo quien soy y no un otro cualquiera.

Cuando uno hace tantas cosas, resulta que casi todas las hace mal. Esa es mi historia, y no me avergüenza. No en vano, buena parte de mi “obra” ha consistido en la búsqueda de su destrucción y de su devalúo, pero de una manera pública –y un tanto melodramática también–. Puede que no dé un peso por nada de lo que he producido en la vida, pero he invertido bastante en hacer explícita su precariedad y, por otro lado, sin importar cómo, me he hecho reconocible en esas contradicciones.

En fin, para no alargar más esto, como ustedes ya se habrán dado cuenta, lo que propongo aquí es la posibilidad de poner toda esa maraña junta: los textos, los proyectos hechos y los no hechos, los dibujos que me quedan, los discos que he grabado, las peleas en las que me he metido y esas en las que me quiero meter, los videos eternos sobre Derrida, los registros fotográficos de las acciones grupales en las que he participado lavando gamines, los cuenticos sobre Antonio Caro, las cartas a Beatriz González, los poemas a la raja de Doris Salcedo, las ideas irrealizables, las canciones de amor o las dedicadas a Jaime Cerón, los libros de Gonzalo Sánchez, los de bioética global, los de Eduardo Escobar y otros que he coordinado, revisado, corregido o traducido, la torta de zanahoria y la sopa de huevo que me han permitido ganar fanáticos en el medio artístico, etcétera.

Los videos se proyectarán por fechas, la música sonará todo el tiempo en shuffle, puedo hacer un par de conciertos, puedo preparar sopa un día para los asistentes, los libros se pondrán en mesas desordenadamente, las hojitas de dibujos o de lo que sea irán en las paredes… todo así de esa manera en la que se hacen las exposiciones de arte (no es tanto misterio). Un día puedo dar una charla, otro día puedo insultar públicamente a cierta gente, otro día puedo repartir un librito de cuentos sobre el mundillo artístico y ya. La idea es ocupar el tiempo de la exposición en estar allá unas cuantas tardes o noches viendo qué resulta de todo eso y, si nada resulta, tanto mejor.

 
Museo La Tertulia
avenida Colombia #5-105 oeste, Cali
tel: 8932939
http://museolatertulia.com

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d bloggers like this: